Mostrando entradas con la etiqueta Mariana Sarmiento Bautista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mariana Sarmiento Bautista. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de enero de 2015

SIDA

SIDA


El virus de la inmunodeficiencia humana causa la infección por el VIH y el SIDA. El virus ataca el sistema inmunitario. A medida que el sistema inmunitario se debilita, el cuerpo queda en riesgo de contraer cánceres e infecciones que pueden ser mortales. Una vez que una persona tiene el virus, éste permanece dentro del cuerpo de por vida.

 

Causas

El virus se propaga (transmite) de una persona a otra de cualquiera de las siguientes maneras:
  • A través del contacto sexual: incluido el sexo oral, vaginal y anal.
  • A través de la sangre: por transfusiones de sangre (ahora muy infrecuente en los Estados Unidos) o con mucha frecuencia por compartir agujas
  • De la madre al hijo: una mujer embarazada puede transmitirle el virus a su feto a través de la circulación sanguínea compartida, o una madre lactante puede pasárselo a su bebé por medio de la leche materna.
El virus no se transmite por:
  • Contacto casual como un abrazo.
  • Mosquitos.
  • Participación en deportes.
  • Tocar cosas que hayan sido tocadas con anterioridad por una persona infectada con el virus.
El VIH y la donación de sangre u órganos:
  • El VIH no se transmite a una persona que done sangre u órganos. Las personas que donan órganos nunca entran en contacto directo con quienes los reciben. De la misma manera, alguien que dona sangre nunca tiene contacto con el que la recibe. En todos estos procedimientos se utilizan agujas e instrumentos estériles.
  • Sin embargo, el VIH se puede transmitir a la persona que recibe sangre u órganos de un donante infectado. Para reducir este riesgo, los bancos de sangre y los programas de donación de órganos hacen chequeos (exámenes) minuciosos a los donantes, la sangre y los tejidos.
Entre las personas con mayor riesgo de contraer el VIH están:
  • Drogadictos que se inyectan drogas y luego comparten agujas.
  • Bebés nacidos de madres con VIH que no recibieron tratamiento contra el virus durante el embarazo.
  • Personas involucradas en relaciones sexuales sin protección, especialmente con individuos que tengan otros comportamientos de alto riesgo, que sean VIH positivos o que tengan SIDA.
  • Personas que recibieron transfusiones de sangre o hemoderivados entre 1977 y 1985 (antes de que las pruebas de detección para el virus se volvieran una práctica habitual).
  • Los compañeros sexuales de personas que participan en actividades de alto riesgo (como el uso de drogas inyectables o el sexo anal).
Después de que el VIH infecta el organismo, el virus se encuentra en muchos fluidos y tejidos diferentes en el cuerpo:
  • Se ha demostrado que únicamente el semen, la sangre, el flujo vaginal y la leche materna le transmiten la infección a otros.
  • El virus también se puede encontrar en la saliva, las lágrimas, el tejido del sistema nervioso, el líquido cefalorraquídeo y la sangre.

Síntomas

Los síntomas relacionados con la infección aguda por VIH (cuando una persona se infecta por primera vez) a menudo son similares a la gripe y abarcan: 
  • Diarrea
  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Úlceras bucales, incluso infección por hongos (candidiasis)
  • Rigidez o dolor muscular
  • Sudores fríos
  • Erupciones de diferentes tipos
  • Dolor de garganta
  • Ganglios linfáticos inflamados
Muchas personas no tienen síntomas cuando se les diagnostica el VIH.
La infección aguda por VIH progresa durante unas semanas hasta meses para convertirse en una infección por VIH asintomática (sin síntomas). Esta etapa puede durar 10 años o más. Durante este período, la persona aún puede transmitir el virus a otras personas.
De no recibir tratamiento, casi todas las personas infectadas con el VIH contraerán el SIDA. Hay un pequeño grupo de pacientes con VIH que desarrolla el SIDA muy lentamente o que nunca lo padecen. A estos individuos se los llama pacientes sin progresión de la enfermedad. Muchos parecen tener genes que impiden que el virus cause mayor daño a su sistema inmunitario.
Las personas con SIDA han tenido su sistema inmunitario dañado por el VIH y están en muy alto riesgo de contraer infecciones que son infrecuentes en personas con un sistema inmunitario saludable. Estas infecciones se denominan oportunistas. 
Los síntomas comunes son:
  • Escalofríos
  • Fiebre
  • Salpullido
  • Sudores (particularmente en la noche)
  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Debilidad
  • Pérdida de peso

Pruebas y exámenes

Las pruebas Western blot (inmunotransferencia) y ELISA para VIH detectan anticuerpos contra este virus en la sangre.
  • Los anticuerpos son proteínas producidas por el sistema inmunitario del cuerpo cuando detecta sustancias dañinas, como el virus del VIH.
  • Ambas pruebas deben ser positivas para confirmar una infección por VIH.
Un hemograma o conteo sanguíneo completo (CSC) y una fórmula leucocitaria también puede mostrar anomalías. 
Las personas con SIDA generalmente se hacen análisis de sangre periódicos para verificar su conteo de células CD4.
  • Las CD4 son un tipo de célula T. Las células T son un tipo de células del sistema inmunitario. También se llaman "linfocitos T cooperadores". 
  • Un conteo de células CD4 inferior a lo normal puede ser una señal de que el virus está dañando el sistema inmunitario. (Un conteo normal de CD4 es de 500 a 1,500 células/mm3 de sangre).
  • Cuando el conteo de CD4 es muy bajo, el riesgo de infecciones y algunos tipos de cáncer aumenta.
Otros exámenes que se pueden realizar son: 
  • Nivel de ARN para VIH, o carga viral, para verificar la cantidad de VIH que está en la sangre.
  • Citología vaginal (prueba de Papanicolaou) para detectar el cáncer de cuello uterino.
  • Prueba de Papanicolaou anal para detectar cáncer de ano.

Tratamiento

En este momento, no existe cura para la infección por VIH, pero hay tratamientos disponibles para manejar los síntomas y reducir cuánto se copia (replica) el virus a sí mismo. El tratamiento también puede mejorar la calidad y duración de la vida en aquellas personas que ya han desarrollado síntomas.
La terapia antirretroviral inhibe la replicación del virus VIH en el organismo. Una combinación de drogas antirretrovirales, llamada terapia antirretroviral (TAR) o terapia antirretroviral de alta actividad (TAAA) es muy efectiva en la reducción de la cantidad de VIH en el torrente sanguíneo. Este efecto de mide por medio de la carga viral (qué cantidad de virus libre se encuentra en la sangre). Impedir que el virus se reproduzca (replique) puede mejorar los conteos de células T y ayudar al sistema inmunitario a recuperarse de la infección por VIH.
Las personas que están recibiendo terapia antirretroviral y con niveles reducidos de VIH igualmente pueden transmitir el virus a los demás a través de las relaciones sexuales o compartiendo agujas. La terapia antirretroviral puede prolongar y mejorar la vida si el nivel de VIH permanece reducido y el conteo de CD4 permanece alto (por encima de 200 células/mm3).
El VIH puede volverse resistente a una combinación de terapia antirretroviral. Esto se da sobre todo en pacientes que no toman sus medicamentos en el horario debido cada día. Con pruebas, se puede verificar si una cepa de VIH es resistente a un determinado fármaco. Esta información puede ayudarle al médico a encontrar la mejor combinación de fármacos y a ajustarla cuando comience a fallar.
Cuando el VIH se vuelve resistente a la terapia antirretroviral, se tienen que emplear otras combinaciones de drogas para tratar de inhibir la cepa del VIH resistente. Existe una variedad de nuevas drogas en el mercado para el tratamiento del VIH farmacorresistente.
El tratamiento con terapia antirretroviral tiene complicaciones, ya que cada droga tiene sus propios efectos secundarios. Algunos de estos efectos secundarios comunes son:
  • Acumulación de grasa en la espalda ("joroba de búfalo") y el abdomen
  • Diarrea
  • Sensación general de indisposición (malestar)
  • Dolor de cabeza
  • Náuseas
  • Debilidad
Cuando se utilizan por mucho tiempo, estos medicamentos aumentan el riesgo de ataque cardíaco, quizá al incrementar los niveles de colesterol y glucosa (azúcar) en la sangre.
Las personas que reciben terapia antirretroviral necesitan el seguimiento de un médico para detectar los posibles efectos secundarios. Los exámenes de sangre para medir los conteos de CD4 y la carga viral del VIH probablemente se harán cada tres meses. El objetivo es lograr un conteo de CD4 cercano a lo normal y reducir la cantidad del virus del VIH en la sangre hasta un nivel en donde no se pueda detectar.
Se pueden recetar medicamentos para tratar problemas relacionados con el SIDA, como la anemia y el conteo bajo de glóbulos blancos, al igual que para prevenir las infecciones oportunistas.

Grupos de apoyo

Unirse a un grupo de apoyo donde los miembros comparten experiencias y problemas en común con frecuencia puede ayudar a disminuir el estrés emocional de tener una enfermedad crónica.

Expectativas (pronóstico)

En este momento, no existe una cura para el SIDA y casi siempre es mortal sin tratamiento. En los Estados Unidos, la mayoría de los pacientes sobrevive muchos años después del diagnóstico, debido al tratamiento con la terapia antirretroviral. Se están desarrollando nuevos medicamentos.
Cuando una persona se infecta con el VIH, el virus comienza a destruir lentamente su sistema inmunitario, pero la velocidad con que ocurre esto cambia de una persona a otra. El tratamiento con terapia antirretroviral puede ayudar a retardar o detener la destrucción de dicho sistema inmunitario.
Una vez que el sistema inmunitario está seriamente dañado, esa persona tiene SIDA y puede contraer infecciones y cánceres que la mayoría de las personas sanas no tendrían. Los médicos han descubierto que cuando las células CD4 caen por debajo de ciertos conteos, se pueden contraer tipos específicos de infecciones y cánceres.

Cuándo contactar a un profesional médico

Solicite una cita médica si tiene cualquiera de los factores de riesgo para la infección por VIH. Llame igualmente si presenta síntomas de SIDA. Por ley, los resultados de las pruebas para el VIH deben ser confidenciales (privados) y el médico los revisará con usted.

Prevención

Prevenir el VIH/SIDA:
  • No utilice drogas ilícitas y no comparta agujas ni jeringas. En la actualidad, muchas comunidades tienen programas de intercambio de jeringas, donde usted puede desechar las jeringas usadas y recibir jeringas nuevas y estériles. El personal de estos programas también pueden remitirlo a un tratamiento de la adicción.
  • Evite el contacto con la sangre de otra persona. En lo posible, use ropa protectora, máscaras y gafas de seguridad cuando atienda a personas lesionadas.
  • Si usted obtiene un resultado positivo en el examen para VIH, puede transmitirle el virus a otros. No debe donar sangre, plasma, órganos ni semen. 
  • Las mujeres VIH positivas que planeen quedar embarazadas deben hablar con el médico sobre los riesgos para el feto. También deben analizar métodos para evitar que el bebé resulte infectado, como tomar medicamentos durante el embarazo.
  • La lactancia materna se debe evitar para prevenir la transmisión del VIH al bebé a través de la leche materna.
Las prácticas sexuales con precaución, como el uso de condones de látex, son efectivas para prevenir la transmisión del VIH. Sin embargo, existe el riesgo de contraer la infección incluso con el uso de condones. La abstinencia es el único método seguro de prevenir la transmisión sexual del VIH.
Los pacientes VIH positivos que estén tomando medicamentos antirretrovirales tienen menores probabilidades de transmitir el virus.
El suministro de sangre en los Estados Unidos está entre los más seguros del mundo. Casi todas las personas infectadas con VIH a través de transfusiones de sangre recibieron esas transfusiones antes de 1985, año en el que comenzaron las pruebas para el VIH para toda la sangre donada.
Si usted cree que ha estado expuesto al VIH, busque atención médica de inmediato. No se demore. Empezar los medicamentos antivirales puede reducir las probabilidades de que resulte infectado. Esto se denomina profilaxis posexposición (PPE) y se ha utilizado para prevenir la transmisión en trabajadores de la salud lesionados por medio de punciones con agujas.

Nombres alternativos

Infección por VIH; Infección por el VIH; Virus de inmunodeficiencia humana; Síndrome de inmunodeficiencia adquirida

CIRROSIS

CIRROSIS
 
Es la cicatrización y el funcionamiento deficiente del hígado. Es la última fase de la enfermedad hepática crónica.

Causas

La cirrosis es el resultado final del daño crónico al hígado causado por hepatopatía crónica. Las causas comunes de la enfermedad hepática crónica en los Estados Unidos son:
  • Infección por hepatitis B o C 
  • Alcoholismo 
Las causas menos comunes de cirrosis pueden ser:
  • Hepatitis autoinmunitaria
  • Trastornos en las vías biliares
  • Algunos medicamentos
  • Enfermedades hereditarias
  • Otras enfermedades hepáticas como esteatosis hepática no alcohólica (EHNA) y esteatohepatitis no alcohólica (EHNA)

Síntomas

Es posible que no haya síntomas o que se presenten lentamente, según qué tan bien esté funcionando el hígado.
Los síntomas iniciales abarcan:
  • Fatiga y desaliento
  • Inapetencia y pérdida de peso
  • Náuseas o dolor abdominal 
  • Vasos sanguíneos pequeños, rojos y aracniformes en la piel 
A medida que el funcionamiento del hígado empeora, los síntomas pueden abarcar:
  • Acumulación de líquido en las piernas (edema) y en el abdomen (ascitis)
  • Coloración amarillenta en la piel, las membranas mucosas o los ojos (ictericia)
  • Enrojecimiento de las palmas de las manos
  • En los hombres, impotencia, encogimiento de los testículos e hinchazón de las mamas
  • Tendencia a la formación de hematomas y sangrado anormal
  • Confusión o problemas para pensar
  • Heces de color pálido o color arcilla



Pruebas y exámenes

El médico hará un examen físico para buscar:
  • Hepatomegalia y esplenomegalia
  • Tejido mamario excesivo
  • Abdomen hinchado como resultado de la presencia de demasiado líquido
  • Palmas enrojecidas
  • Vasos sanguíneos rojos en la piel en forma de araña
  • Testículos pequeños
  • Venas de la pared abdominal dilatadas 
  • Ojos o piel amarilla (ictericia)
Le pueden hacer los siguientes exámenes para medir el funcionamiento del hígado:
  • Conteo sanguíneo completo
  • Tiempo de protrombina
  • Pruebas de la función hepática
  • Nivel de albúmina en la sangre
Otros exámenes para detectar daño hepático son:
  • Tomografía computarizada del abdomen
  • Resonancia magnética del abdomen
  • Endoscopia para buscar venas anormales en el esófago o el estómago
  • Ecografía del abdomen
Se necesitará una biopsia del hígado para confirmar el diagnóstico.

Tratamiento

CAMBIOS EN EL ESTILO DE VIDA
Algunas medidas que usted puede tomar para ayudar a tratar su enfermedad hepática son:
  • Beba menos alcohol.
  • Consuma una dieta saludable con poca sal.
  • Hágase vacunar contra enfermedades como la influenza, la hepatitis A y B, y la neumonía por neumococo.
  • Hable con el médico acerca de todos los medicamentos que toma, entre ellos hierbas y suplementos, al igual que medicamentos recetados.
MEDICAMENTOS DEL MÉDICO
  • Diuréticos para eliminar la acumulación de líquido.
  • Vitamina K o hemoderivados para prevenir el sangrado en exceso.
  • Medicamentos para la confusión mental.
  • Antibióticos para las infecciones.  

OTROS TRATAMIENTOS
  • Tratamientos endoscópicos para venas dilatadas en la garganta (várices sangrantes).
  • Extracción de líquido del abdomen (paracentesis).
  • Colocación de una derivación portosistémica intrahepática transyugular (DPIT) para reparar el flujo sanguíneo en el hígado.
Cuando la cirrosis progresa a enfermedad hepática terminal, se puede necesitar un trasplante de hígado.

SISTEMA URINARIO

SISTEMA URINARIO

Su cuerpo absorbe los nutrientes de los alimentos y los usa para el mantenimiento de toda función corporal, incluida la energía y la autoreparación. Una vez que el cuerpo absorbe lo que necesita del alimento, productos de desecho permanecen en la sangre y el intestino. El aparato urinario trabaja con los pulmones, la piel y los intestinos—los cuales también excretan desechos—para mantener en equilibrio las sustancias químicas y el agua en el cuerpo. Los adultos eliminan cerca de un litro y medio de orina al día. Esta cantidad depende de ciertos factores, especialmente de la cantidad de líquido y alimento que una persona ingiere y de la cantidad de líquido que pierde al sudar y respirar. Ciertos tipos de medicamentos también pueden afectar la cantidad de orina que el cuerpo elimina.
El aparato urinario elimina de la sangre un tipo de desecho llamado urea. La urea se produce cuando los alimentos que contienen proteína, tales como la carne de res, la carne de ave y ciertos vegetales, se descomponen en el cuerpo. La urea se transporta a los riñones a través del torrente sanguíneo.
Diagrama de la vista frontal de las vías urinarias.
Vista frontal del aparato urinario
Los riñones son órganos en forma de frijol más o menos del tamaño de su puño. Se localizan cerca de la parte media de la espalda, justo debajo de la caja torácica. Los riñones eliminan la urea del cuerpo a través de las nefronas, que son unidades minúsculas de filtrado. Cada nefrona consta de una bola formada por capilares sanguíneos, llamados glomérulos, y un tubo pequeño llamado túbulo renal. La urea, junto con el agua y otras sustancias de desecho, forma la orina mientras pasa por las nefronas y a través de los túbulos renales del riñón.
Desde los riñones, la orina viaja a la vejiga por dos tubos delgados llamados uréteres. Los uréteres tienen 8 a 10 pulgadas de largo.
Los músculos en las paredes del uréter se aprietan y relajan constantemente para forzar la orina hacia abajo y fuera de los riñones. Si se permite que la orina quede estancada o acumulada, se puede desarrollar una infección renal. Alrededor de cada 10 a 15 segundos, pequeñas cantidades de orina se vacían en la vejiga desde los uréteres.
La vejiga es un órgano muscular hueco en forma de globo. Se encuentra sobre la pelvis y se sostiene en su lugar por ligamentos conectados a otros órganos y a los huesos pélvicos. La vejiga almacena la orina hasta que usted esté listo para ir al baño a expulsarla. La vejiga se hincha en forma redonda cuando se encuentra llena y se torna pequeña cuando se encuentra vacía. Si el sistema urinario está sano, la vejiga fácilmente puede retener hasta 16 onzas (2 tazas) de orina de 2 a 5 horas.
Músculos redondos, llamados esfínteres, ayudan a evitar el goteo de orina. Los músculos del esfínter se cierran con fuerza como una goma elástica alrededor de la abertura de la vejiga en la uretra, el tubo que permite la expulsión de orina fuera del cuerpo.
Los nervios en la vejiga le hacen saber cuándo orinar o cuándo es tiempo de vaciar la vejiga. Cuando la vejiga recién empieza a llenarse de orina, usted puede sentir ganas de orinar. La sensación de orinar se hace más fuerte mientras la vejiga continúa llenándose y alcanza su límite. Entonces, los nervios de la vejiga envían una señal nerviosa al cerebro que indica que la vejiga se encuentra llena, e intensifica el impulso de vaciar la vejiga.
Cuando usted orina, el cerebro envía señales a los músculos de la vejiga para que se aprieten y expulsen la orina de la vejiga. Al mismo tiempo, el cerebro envía señales para que los músculos del esfínter se relajen. Al relajarse estos músculos, la orina sale de la vejiga por la uretra. Cuando todas las señales ocurren en el orden adecuado, hay una micción (acto de orinar) normal.




¿Qué causa problemas en el aparato urinario?

Los problemas en el aparato urinario pueden ser causados por envejecimiento, enfermedad, o lesión. A medida que envejecemos, los cambios en la estructura de los riñones hacen que pierdan cierta habilidad para eliminar los desechos de la sangre. Además, los músculos de los uréteres, vejiga y uretra tienden a perder cierta fuerza. Usted puede tener más infecciones urinarias puesto que los músculos de la vejiga no se contraen lo suficiente para vaciar la vejiga por completo. Una reducción en la fuerza de los músculos de los esfínteres y la pelvis también pueden causar incontinencia, que es la fuga accidental de orina. Las enfermedades y lesiones también pueden impedir que los riñones filtren la sangre por completo u obstruir el paso de la orina.


¿Cómo se identifican los problemas en el aparato urinario?

El uroanálisis es una prueba que examina los contenidos de la orina para identificar sustancias anormales tales como proteína o señales de infección. Esta prueba requiere que usted orine en un recipiente especial y deje la muestra en un laboratorio para ser examinada.
Las pruebas urodinámicas evalúan el almacenamiento de la orina en la vejiga y el flujo de orina de la vejiga a la uretra. Es posible que su médico quiera hacer una prueba urodinámica si usted presenta síntomas que sugieren problemas con los músculos o nervios del aparato urinario inferior y la pelvis—uréteres, vejiga, uretra y músculos del esfínter.
Las pruebas urodinámicas miden la contracción del músculo de la vejiga mientras ésta se llena y vacía. La prueba se realiza introduciendo un tubo pequeño, llamado catéter, a través de la uretra hasta la vejiga, para llenarla con agua o gas. Se introduce otro tubo pequeño en el recto o vagina para medir la presión que se ejerce sobre la vejiga cuando usted se esfuerza o tose. Otras pruebas de la vejiga usan un tinte para radiografías, en vez de agua, para poder tomar placas radiográficas mientras la vejiga se llena y vacía y así poder detectar cualquier anormalidad en la forma y funcionamiento de la vejiga. Estas pruebas duran cerca de 1 hora.



¿Cuáles son algunos de los trastornos del aparato urinario?

Los trastornos del aparato urinario varían desde aquellos que son fáciles de tratar a aquellos que ponen en riesgo la vida.
La hiperplasia prostática benigna (BPH por sus siglas en inglés) es una afección de la glándula prostática, que forma parte del aparato reproductor masculino. La próstata se encuentra al fondo de la vejiga y circunda la uretra. La BPH es un agrandamiento de la glándula prostática que puede interferir con la función urinaria en hombres mayores. La obstrucción ocurre cuando la próstata aprieta la uretra, lo que puede causar dificultad para orinar. Por lo general, los hombres con BPH presentan otros síntomas vesicales, como un aumento en la cantidad de veces que vacían la vejiga durante el día y por la noche. La mayoría de hombres que tienen más de 60 años presentan un poco de BPH, pero no todos tienen problemas de obstrucción. Existen varias opciones para el tratamiento de la BPH.
El síndrome de la vejiga dolorosa o cistitis intersticial (PBS o IC por sus siglas en inglés) es un trastorno crónico de la vejiga. También se conoce como síndrome de disuria, urgencia y frecuencia. En este trastorno, las paredes vesicales pueden inflamarse e irritarse. La inflamación puede causar cicatrización y endurecimiento de la vejiga, capacidad reducida de la vejiga, hemorragia puntiforme, y en casos poco comunes, úlceras en el revestimiento vesical. Aún se desconoce la causa de la IC.
Cálculos renales es un término que por lo general se usa para referirse a piedras en el aparato urinario. Los cálculos se forman en los riñones y se pueden encontrar en cualquier parte del aparato urinario. Su tamaño varía. Algunos causan gran dolor, mientras otros causan muy poco dolor. El objetivo del tratamiento es eliminar los cálculos, prevenir la infección y prevenir la recurrencia. Se usan tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos. Los cálculos renales afectan más a los hombres que a las mujeres.
La prostatitis es una inflamación de la glándula prostática, que causa entre otros síntomas, frecuencia y urgencia urinaria, ardor o dolor al orinar, un trastorno llamado disuria, y dolor en la parte baja de la espalda y el área genital. En ciertos casos, la prostatitis es causada por una infección bacteriana que puede tratarse con antibióticos, pero las formas más comunes de prostatitis no se relacionan con ningún tipo de organismo infeccioso. Los antibióticos por lo general son ineficaces en el tratamiento de la prostatitis no bacteriana.
La proteinuria es la presencia de cantidades anormales de proteína en la orina. Los riñones sanos eliminan los desechos de la sangre pero dejan la proteína. La proteína en la orina no causa problemas por sí misma, pero puede ser una señal de que los riñones no están funcionando normalmente.
La insuficiencia renal (del riñón) sucede cuando los riñones no son capaces de regular el agua y las sustancias químicas en el cuerpo o eliminar los desechos de su sangre. La insuficiencia renal aguda (ARF por sus siglas en inglés) es la aparición repentina de insuficiencia renal. Esta afección puede ser causada por un accidente que lesiona los riñones, la pérdida de gran cantidad de sangre, o ciertas drogas o venenos. La ARF puede llevar a la pérdida total de la función renal. Pero si los riñones no se encuentran gravemente dañados, pueden sanar. La enfermedad renal crónica (CKD por sus siglas en inglés) es la pérdida gradual de la función renal que puede producir insuficiencia renal permanente o enfermedad renal en etapa terminal (ESRD por sus siglas en inglés). Pueden transcurrir varios años antes de que usted sepa que tiene CKD.
Las infecciones del tracto urinario (UTI por sus siglas en inglés) se producen por infecciones bacterianas en el tracto urinario. Las mujeres son más propensas a tener una UTI que los hombres. Las UTI se tratan con antibióticos. El beber bastante líquido también ayuda a expulsar las bacterias.
El nombre de la UTI depende del sitio en el aparato urinario donde se desarrolló la infección. Una infección en la vejiga se llama cistitis. Si la infección se produce en uno o ambos riñones, la infección se conoce como pielonefritis. Si la pielonefritis no se trata adecuadamente, puede causar daños graves a los riñones.
La incontinencia urinaria, que es la pérdida del control de la vejiga, es el escape involuntario de orina. Hay muchas causas y tipos de incontinencia, y muchas opciones de tratamiento. Los tratamientos van desde ejercicios simples hasta cirugía. La incontinencia urinaria afecta a las mujeres más que a los hombres.
La retención urinaria, o la dificultad para vaciar la vejiga, es un problema urológico común con varias causas posibles. Por lo general, la micción se puede iniciar de forma voluntaria y la vejiga se vacía por completo. La retención urinaria es el almacenamiento anormal de orina en la vejiga. La retención urinaria aguda es la incapacidad repentina de orinar, que causa dolor y molestia. Las causas pueden incluir una obstrucción en el aparato urinario, estrés, o problemas neurológicos. La retención urinaria crónica se refiere a la presencia frecuente de orina en la vejiga después de un vaciamiento incompleto. Las causas comunes de la retención urinaria crónica son el fallo de los músculos vesicales, el daño nervioso, o las obstrucciones en el tracto urinario. El tratamiento de la retención urinaria depende de la causa.


EL OJO HUMANO

EL OJO HUMANO

El ojo humano es el elemento fundamental del sentido de la visión junto con el cerebro. Se compone de varias partes principales:
1.- El iris: Es la parte coloreada del ojo. Su función es regular la entrada de luz aumentando o disminuyendo su tamaño según la intensidad de la misma.
2.- La pupila: Es el orificio central del iris. Se dilata o contrae en función de la cantidad de luz existente.
3.- El cristalino: Es la parte del ojo humano que enfoca el haz de luz en la retina. Tiene forma de lente biconvexa y es la segunda lente más importante.
Partes del ojo humano
4.- La córnea: Es una de las partes externas del ojo. Protege al cristalino y al iris permitiendo el paso de la luz.
5.- La retina: Es la parte del ojo sensible a la luz. Está compuesta por los conos y los bastones. El ojo tiene alrededor de 6 millones y son poco sensibles a la luz. Su funcion es dar información sobre la nitidez y el color. Los bastones son 120 millones y son muy sensibles. Con ellos percibimos el brillo y el blanco y negro.Se estimulan en función de la luz que reciben y envían la información al nervio óptico.
6.- Nervio óptico Conduce los impulsos nerviosos de los bastones y los conos al cerebro. El mensaje visual es transmitido en forma de señales eléctricas. El cerebro transformará esa electricidad en sensación visual.

Problemas en la visión

Cataratas en el ojo
El ser humano tiene una visión óptima cuando todas las partes funcionan correctamente. El cristalino es la parte del ojo que más sufre el paso del tiempo. Puede llegar a no acomodarse correctamente dando lugar a la presbicia. Las cataratas son otro de los problemas que puede sufrir. El cristalino pierde transparencia y afecta seriamente a la visión.




 
 

APARATO DIGESTIVO

   APARATO DIGESTIVO 
 
El aparato digestivo está formado por el tracto digestivo, una serie de órganos huecos que forman un largo y tortuoso tubo que va de la boca al ano, y otros órganos que ayudan al cuerpo a transformar y absorber los alimentos.

Los órganos que forman el tracto digestivo son la boca, el esófago, el estómago, el intestino delgado, el intestino grueso (también llamado colon), el recto y el ano. El interior de estos órganos huecos está revestido por una membrana llamada mucosa. La mucosa de la boca, el estómago y el intestino delgado contiene glándulas diminutas que producen jugos que contribuyen a la digestión de los alimentos. El tracto digestivo también contiene una capa muscular suave que ayuda a transformar los alimentos y transportarlos a lo largo del tubo.
 
Otros dos órganos digestivos “macizos”, el hígado y el páncreas, producen jugos que llegan al intestino a través de pequeños tubos llamados conductos. La vesícula biliar almacena los jugos digestivos del hígado hasta que son necesarios en el intestino. Algunos componentes de los sistemas nervioso y circulatorio también juegan un papel importante en el aparato digestivo.
 
 

¿Por qué es importante la digestión?

Cuando comemos alimentos como pan, carne y vegetales, éstos no están en una forma que el cuerpo pueda utilizar para nutrirse. Los alimentos y bebidas que consumimos deben transformarse en moléculas más pequeñas de nutrientes antes de ser absorbidos hacia la sangre y transportados a las células de todo el cuerpo. La digestión es el proceso mediante el cual los alimentos y las bebidas se descomponen en sus partes más pequeñas para que el cuerpo pueda usarlos como fuente de energía, y para formar y alimentar las células.
 

¿Cómo se digieren los alimentos?

La digestión comprende la mezcla de los alimentos, su paso a través del tracto digestivo y la descomposición química de las moléculas grandes en moléculas más pequeñas. Comienza en la boca, cuando masticamos y comemos, y termina en el intestino delgado.

Paso de los alimentos a través del aparato digestivo

Los órganos grandes y huecos del tracto digestivo poseen una capa muscular que permite que sus paredes se muevan. El movimiento de estas paredes puede impulsar los alimentos y los líquidos, y mezclar el contenido dentro de cada órgano. Los alimentos pasan de un órgano a otro mediante un movimiento muscular que se llama peristaltismo. La acción del peristaltismo se parece a la de una ola del mar moviéndose por el músculo. El músculo del órgano se contrae estrechándose y después mueve lentamente la porción contraída hacia la parte inferior del órgano. Estas ondas alternadas de contracciones y relajaciones empujan los alimentos y los líquidos a través de cada órgano.
El primer movimiento muscular importante ocurre cuando ingerimos alimentos o líquidos. Aunque el ingerir es parte de un proceso voluntario, en cuanto empieza se vuelve involuntaria y pasa a estar bajo el control de los nervios.
Los alimentos que acabamos de ingerir pasan al siguiente órgano que es el esófago, que conecta la garganta con el estómago. En la unión del esófago y el estómago hay una válvula en forma de anillo llamada válvula pilórica que cierra el paso entre los dos órganos. Sin embargo, a medida que los alimentos se acercan al anillo cerrado, los músculos que lo rodean se relajan y permiten el paso al estómago.
El estómago debe realizar tres tareas mecánicas. Primero, debe almacenar los alimentos y los líquidos ingeridos. Para ello, el músculo de la parte superior del estómago debe relajarse y aceptar volúmenes grandes de material ingerido. La segunda tarea es mezclar los alimentos, los líquidos y el jugo digestivo producido por el estómago. La acción muscular de la parte inferior del estómago se encarga de esto. La tercera tarea del estómago es vaciar su contenido lentamente en el intestino delgado.
Varios factores afectan el proceso de vaciar el estómago, como el tipo de los alimentos y el grado de actividad muscular del estómago y del intestino delgado. Los carbohidratos, por ejemplo, son los que pasan la menor cantidad de tiempo en el estómago, mientras que las proteínas permanecen más tiempo, y las grasas son las que pasan la mayor cantidad de tiempo. A medida que los alimentos se digieren en el intestino delgado y se disuelven en los jugos del páncreas, el hígado y el intestino, el contenido intestinal se va mezclando y avanzando para facilitar la digestión posterior.
Finalmente, todos los nutrientes digeridos se absorben a través de las paredes intestinales y se transportan a todo el cuerpo. Los productos de desecho de este proceso comprenden partes no digeridas de los alimentos, conocidas como fibra, y células viejas que se han desprendido de la mucosa. Estos materiales son impulsados hacia el colon, donde permanecen hasta que se expulsa la materia fecal durante la deposición.
 

La producción de los jugos digestivos

Las glándulas digestivas que actúan primero son las glándulas salivares de la boca. La saliva que producen las glándulas contiene una enzima que comienza a digerir el almidón de los alimentos y lo transforma en moléculas más pequeñas. Una enzima es una sustancia que acelera las reacciones químicas en el cuerpo.
El siguiente grupo de glándulas digestivas está en la membrana que tapiza el estómago. Éstas producen ácido y una enzima que digiere las proteínas. Una gruesa capa de moco tapiza la mucosa y evita que la acción acídica del jugo digestivo disuelva el tejido del estómago. En la mayoría de las personas, la mucosa estomacal puede resistir el jugo, a diferencia de los alimentos y de otros tejidos del cuerpo.
Después de que el estómago vierte los alimentos y su jugo en el intestino delgado, los jugos de otros dos órganos se mezclan con los alimentos para continuar el proceso. Uno de esos órganos es el páncreas, cuyo jugo contiene un gran número de enzimas que descomponen los carbohidratos, las grasas y las proteínas de los alimentos. Otras enzimas que participan activamente en el proceso provienen de glándulas en la pared intestinal.
El segundo órgano, el hígado, produce la bilis, otro jugo digestivo. La bilis se almacena en la vesícula biliar entre las comidas. Cuando comemos, la bilis sale de la vesícula por las vías biliares al intestino y se mezcla con las grasas de los alimentos. Los ácidos biliares disuelven las grasas en el contenido acuoso del intestino, casi del mismo modo que los detergentes disuelven la grasa de una sartén. Después de que las grasas se disuelven, las enzimas del páncreas y de la mucosa intestinal las digieren.

Absorción y transporte de los nutrientes

La mayoría de las moléculas digeridas de los alimentos, y el agua y los minerales provenientes de la dieta se absorben a través del intestino delgado. La mucosa del intestino delgado contiene muchos pliegues cubiertos de proyecciones diminutas llamadas vellosidades. Éstas sucesivamente están cubiertas de proyecciones microscópicas llamadas microvellosidades. Estas estructuras crean una superficie amplia a través de la cual se pueden absorber los nutrientes. Hay células especializadas que permiten que los materiales absorbidos atraviesen la mucosa y pasen a la sangre, que los distribuye a otras partes del cuerpo para almacenarlos o para que pasen por otras modificaciones químicas. Esta parte del proceso varía según los diferentes tipos de nutrientes.
Carbohidratos. La Dietary Guidelines for Americans 2005 (que en español significa pautas dietarias de 2005 para los estadounidenses) recomienda que entre el 45 y 65 por ciento de las calorías diarias provengan de carbohidratos. Algunos de los alimentos ricos en carbohidratos son el pan, las papas, los frijoles o guisantes secos, el arroz, la pasta, las frutas y los vegetales. Muchos de estos alimentos contienen al mismo tiempo fécula y fibra.
Los carbohidratos digeribles (fécula y azúcar) se descomponen en moléculas más sencillas por la acción de las enzimas de la saliva, del jugo pancreático y de la mucosa intestinal. La fécula se digiere en dos etapas: primero, una enzima de la saliva y del jugo pancreático lo descompone en moléculas de maltosa; luego una enzima de la mucosa del intestino delgado divide la maltosa en moléculas de glucosa que pueden absorberse en la sangre. La glucosa va por el torrente sanguíneo al hígado, en donde se almacena o se utiliza como fuente de energía para las funciones del cuerpo.
Los azúcares se digieren en un solo paso. Una enzima de la mucosa del intestino delgado digiere la sacarosa, también llamada azúcar común, y la convierte en glucosa y fructosa, cada una de las cuales puede absorberse en el intestino y pasar a la sangre. La leche contiene lactosa, otro tipo de azúcar que se transforma en moléculas fáciles de absorber mediante la acción de otra enzima que se encuentra en la mucosa intestinal.
La fibra no se puede digerir y pasa por el tracto digestivo sin ser transformada por las enzimas. Muchos alimentos contienen fibra soluble e insoluble. La fibra soluble se disuelve fácilmente en agua y adquiere una textura blanda, como un gel, en el intestino. La fibra insoluble, por el contrario, pasa por el intestino casi sin modificación.
Proteína. Los alimentos como carne, huevos y frijoles están formados por moléculas enormes de proteínas que deben ser digeridas por enzimas antes de que se puedan utilizar para producir y reparar los tejidos del cuerpo. Una enzima del jugo gástrico comienza la digestión de las proteínas que comemos. El proceso termina en el intestino delgado. Allí, varias enzimas del jugo pancreático y de la mucosa intestinal descomponen las enormes moléculas en unas mucho más pequeñas, llamadas aminoácidos. Éstos pueden absorberse en el intestino delgado y pasar a la sangre, que los lleva a todas partes del cuerpo para producir las paredes celulares y otros componentes de las células.
Grasa. Las moléculas de grasa son una importante fuente de energía para el cuerpo. El primer paso en la digestión de una grasa como la mantequilla es disolverla en el contenido acuoso del intestino. Los ácidos biliares producidos por el hígado disuelven la grasa en gotitas muy pequeñas y permiten que las enzimas pancreáticas e intestinales descompongan sus grandes moléculas en moléculas más pequeñas. Algunas de éstas son los ácidos grasos y el colesterol. Los ácidos biliares se unen a los ácidos grasos y al colesterol y los ayudan a pasar al interior de las células de la mucosa. En estas células, las moléculas pequeñas vuelven a formar moléculas grandes, la mayoría de las cuales pasan a los vasos linfáticos cercanos al intestino. Estos vasos llevan las grasas modificadas a las venas del tórax y la sangre las transporta hacia los lugares de depósito en distintas partes del cuerpo.
Vitaminas. Otra parte fundamental de los alimentos son las vitaminas, que se absorben en el intestino delgado. Estas sustancias químicas se agrupan en dos clases, según el líquido en el que se disuelven: vitaminas hidrosolubles (todas las vitaminas de complejo B y la vitamina C) y vitaminas liposolubles (las vitaminas A, D E y K). Las vitaminas liposolubles se almacenan en el hígado y en el tejido adiposo del cuerpo, mientras que las vitaminas hidrosolubles no se almacenan fácilmente y su exceso se elimina en la orina.
Agua y sal. La mayoría del material que se absorbe a través del intestino delgado es agua, en la que hay sal disuelta. El agua y la sal vienen de los alimentos y líquidos que consumimos y de los jugos secretados por las glándulas digestivas.
 

¿Cómo se controla el proceso digestivo?

Reguladores hormonales

Las principales hormonas que controlan las funciones del aparato digestivo se producen y se liberan a través de las células de la mucosa del estómago y del intestino delgado. Estas hormonas se liberan en la sangre del tracto digestivo, regresan al corazón y por las arterias, y de nuevo hacia el aparato digestivo, en donde estimulan la producción de los jugos digestivos y provocan el movimiento de los órganos.

jueves, 29 de enero de 2015

EL SOL

EL SOL
 
El Sol es la estrella más cercana a la Tierra; ubicada en el centro de un sistema planetario, es su miembro dominante. De acuerdo a las dimensiones observadas en otras estrellas, el Sol resulta entre todas ellas un astro de valores promedio de masa, tamaño y temperatura. Destaquemos que la energía que irradia ha permitido el desarrollo de la vida en nuestro planeta.
La masa del Sol es aproximadamente 300.000 veces superior a la masa de la Tierra y su diámetro es unos 109 veces el terrestre. Por su parte, la temperatura superficial del Sol alcanza los 6.000 º C.
Observando el disco solar con algo de detalle, se distingue una apariencia similar a la de granos de arroz separados por un tenue límite oscuro; esta granulación cubre toda la superficie solar. La dimensión de cada gránulo alcanza unos 500 kilómetros y su duración sobre la superficie es efímera: aparecen y desaparecen en minutos. Cada gránulo parece corresponder a una cierta porción de gas caliente que asciende desde el interior del Sol; las regiones oscuras que rodean a los gránulos son la zona donde desciende el gas una vez enfriado.
 
Sin embargo, en el disco solar observable desde la Tierra, lo más llamativo son las llamadas manchas solares: un fenómeno conocido desde mucho tiempo atrás (inclusive antes de la invención del telescopio) y confirmado por Galileo en sus observaciones de 1610; en condiciones particulares del cielo diurno es posible observarlas a simple vista.
Las manchas continuamente cambian de forma y de tamaño; sus dimensiones son muy variadas: algunas pueden llegar a ser mayores que la misma Tierra. Se trata de regiones oscuras que se destacan de su entorno brillante; presentan una región ennegrecida, la umbra, rodeada por una región más clara, la penumbra. Aparecen en grupos de hasta decenas de miembros, con tamaños muy diferentes entre sí. En ocasiones se han podido contar hasta 100 manchas en un conjunto; sin embargo el mayor número registrado fue en octubre de 1957, cuando se observaron 263 manchas.
Por muchos años, el aspecto oscuro de las manchas sugirió la presencia de agujeros en el Sol, algo que hoy se sabe que es falso. Lo que sucede es que en el interior de la región que ocupa la mancha la temperatura es menor en unos 1.000 ºC que la temperatura de la región circundante; por esta sencilla razón, la zona de una mancha aparece más oscura que el resto luminoso de la superficie solar.
Los astrónomos analizaron detalladamente este fenómeno y han podido comprobar que las manchas solares están asociadas con una actividad magnética muy fuerte. Como generalmente las manchas aparecen de a pares, se verificó que cada una de ellas tiene distinta polaridad: una es norte magnético y la otra sur magnético asemejándose a la estructura de un imán común.
Como se ha mencionado, las manchas solares aparecen y desaparecen; en general duran unos diez días, aunque algunas pueden ser observadas en intervalos mayores. Hacia 1843, el astrónomo S.E. Schwabe, descubrió que el número de manchas solares visible variaba de manera periódica en un intervalo de algo más de 11 años. Notó además que el número de manchas aumenta hasta un valor máximo y luego disminuye hasta un valor mínimo en que puede no haber ninguna.
Se encontró que en los máximos el número de manchas no es siempre el mismo; en algunas circunstancias el número es muy grande, pero en otras puede ser bastante pequeño. Poco después del descubrimiento del ciclo de los 11 años, los científicos dedicados al estudio sistemático del Sol comprobaron que las manchas solares alcanzan su máxima actividad al mismo tiempo que se detectan perturbaciones magnéticas sobre la Tierra.
 
Esas perturbaciones se aprecian, por ejemplo, por la aparición de las auroras boreales. A simple vista, las auroras semejan "cortinas" de luces multicolores y ondulantes que aparecen en zonas del cielo terrestre, particularmente en ciertas regiones geográficas cercanas a los polos magnéticos de la Tierra.
Las manchas solares cambian de posición sobre el disco visible por efecto de la rotación solar. Justamente, la observación de manchas durante varios días sucesivos ha permitido detectar y medir el giro del Sol sobre sí mismo. Se descubrió entonces que el Sol rota sobre sí mismo con diferente velocidad a distintas distancias de su ecuador; es decir no gira en forma uniforme como la Tierra. La velocidad de rotación solar es mayor en su ecuador y va disminuyendo hacia los polos. Así, en el ecuador del Sol el día dura unos 25 días terrestres; a 45 de latitud solar, es de 28 días, y en sus polos cerca de 35 días.
En ocasiones, a cierta altura sobre la superficie solar, las manchas aparecen rodeadas por áreas más brillantes, de aspecto blanquecino: esas zonas se llaman fáculas y generalmente resultan notables hacia los bordes del Sol. 

BACTERIAS

BACTERIAS
 
Las bacterias son organismos unicelulares microscópicos, sin núcleo ni clorofila, que pueden presentarse desnudas o con una cápsula gelatinosa, aisladas o en grupos y que pueden tener cilios o flagelos.
La bacteria es el más simple y abundante de los organismos y puede vivir en tierra, agua, materia orgánica o en plantas y animales.
Tienen una gran importancia en la naturaleza, pues están presentes en los ciclos naturales del nitrógeno, del carbono, del fósforo, etc. y pueden transformar sustancias orgánicas en inorgánicas y viceversa.
Son también muy importantes en las fermentaciones aprovechadas por la industria y en la producción de antibióticos.
Desempeñan un factor importante en la destrucción de plantas y animales muertos.
En efecto, la vida en nuestro planeta no existiría sin bacterias, las cuales permiten muchas de las funciones esenciales de los ecosistemas. Una bacteria de tamaño típico es tan pequeña que es completamente invisible a la vista.
bacteria002
Tipos de bacterias.
Las bacterias son muy importantes para el ser humano, tanto para bien como para mal, debido a sus efectos químicos y al rol que juegan en diseminar enfermedades.
Las bacterias pertenecen a la clase procariota debido a que su núcleo no está rodeado por una membrana y consiste de una sola molécula de ADN cuya división es no-mitótica.
En su efecto beneficioso, algunas bacterias producen antibióticos tales como estreptomicina capaces de curar enfermedades.
Análogamente, las bacterias son muy importantes ya que convierten nitrógeno en una forma útil por ciertas raíces de plantas o proveen el gusto intenso en yogurt.
Las bacterias se usan en la producción de ácido acético y vinagre, varios aminoácidos y enzimas, y especialmente en la fermentación de lactosa a ácido láctico, la cual coagula las proteínas de la leche, y se usan en la fabricación de casi todos los quesos, yogurt y productos similares.
Ellas también ayudan a la descomposición de la materia orgánica muerta. Actualmente, los métodos de la ingeniería genética son usados para mejorar los tipos de bacterias con fines comerciales y muestran una gran promesa futura.
En cosméticos, muchos de los activos, tales como proteínas y péptidos de bajo peso molecular, ingredientes antiarrugas y antioxidantes, están siendo creados con el uso de tipos específicos mejorados de bacterias.

La mayoría de las bacterias pueden clasificarse en tres categorías de acuerdo a su respuesta al oxígeno gaseoso.
bacteria004
Bacterias en la lengua.
La bacteria aerobia crece en la presencia de oxígeno y lo requiere para su continuo crecimiento y existencia.
Otras bacterias son anaerobias, y no pueden tolerar el oxígeno gaseoso.
El tercer grupo es el anaerobio facultativo, el cual prefiere crecer en presencia de oxígeno, aunque puede hacerlo sin él.

Morfología y estructura


Las bacterias son microorganismos procariontes (no poseen membrana nuclear por lo que su ADN está libre en la célula) de organización muy sencilla. Pertenecen al reino Protista.
La célula bacteriana consta de:
Citoplasma (todas son citoplasmáticas). Presenta un aspecto viscoso, y en su zona central aparece un nucleoide que contiene la mayor parte del ADN bacteriano, y en algunas bacterias aparecen fragmentos circulares de ADN con información genética, dispersos por el citoplasma: son los plasmidos.
La membrana plasmática presenta invaginaciones, que son los mesosomas, donde se encuentran enzimas que intervienen en la síntesis de ATP, y los pigmentos fotosintéticos en el caso de bacterias fotosintéticas.
En el citoplasma se encuentran inclusiones de diversa naturaleza química.
bacteria005
Estructura de una bacteria.
Muchas bacterias pueden presentar flagelos generalmente rígidos, implantados en la membrana mediante un corpúsculo basal. Pueden poseer también  fimbrias o pili muy numerosos y cortos, que pueden servir como pelos sexuales para el paso de ADN de una célula a otra
Poseen ARN y ribosomas característicos, para la síntesis de proteínas.
Pared celular, que es rígida y con moléculas exclusivas de bacterias.

Alimentación


El éxito evolutivo de las bacterias se debe en parte a su versatilidad metabólica. Todos los mecanismos posibles de obtención de materia y energía podemos encontrarlos en las bacterias.
Según la fuente de carbono que utilizan, los seres vivos se dividen en autótrofos, cuya principal fuente de carbono es el CO2, y heterótrofos cuando su fuente de carbono es materia orgánica.
Por otra parte según la fuente de energía, los organismos o seres vivos pueden ser fotótrofos, cuya principal fuente de energía es la luz, y quimiótrofos, cuya fuente de energía es un compuesto químico que se oxida.
Atendiendo a las anteriores categorías, entre las bacterias podemos encontrar las siguientes formas, como puede apreciarse en el esquema:
1. Las bacterias quimioheterótrofas, utilizan un compuesto químico como fuente de carbono, y a su vez, este mismo compuesto es la fuente de energía. La mayor parte de las bacterias cultivadas en laboratorios y las bacterias patógenas son de este grupo.
2. Las bacterias quimioautótrofas, utilizan compuestos inorgánicos reducidos como fuente de energía y el CO2 como fuente de carbono. Como, por ejemplo, Nitrobacter, Thiobacillus.
3. Las bacterias fotoautótrofas, utilizan la luz como fuente de energía y el CO2 como fuente de carbono. Bacterias purpúreas.
4. Las bacterias fotoheterótrofas, utilizan la luz como fuente de energía y biomoléculas como fuente de carbono. Ejemplos como Rodospirillum y Cloroflexus.
bacteria007bacteria009
bacteria011bacteria013

Reproducción de las bacterias


Generalmente las bacterias se reproducen por bipartición, como se ve en el siguiente esquema:
bacteria014
 
Tras la duplicación del ADN, que esta dirigida por la ADN-polimerasa que se encuentra en los mesosomas, la pared bacteriana crece hasta formar un tabique transversal separador de las dos nuevas bacterias.
Pero además de este tipo de reproducción asexual, las bacterias poseen unos mecanismos de reproducción sexual o parasexual, mediante los cuales se intercambian fragmentos de ADN.
Esta reproducción sexual o parasexual, puede realizarse por transformación, por conjugación o por transducción.
1.- TRANSFORMACIÓN: Consiste en el intercambio genético producido cuando una bacteria es capaz de captar fragmentos de ADN, de otra bacteria que se encuentran dispersos en el medio donde vive.
A continuación  ver esquema.
bacteria015
 
2.- CONJUGACIÓN: En este proceso, una bacteria donadora F+ transmite a través de un puente o pili, un fragmento de ADN, a otra bacteria receptora F-. La bacteria que se llama F+ posee un plasmido, además del cromosoma bacteriano.
Se puede ver en el esquema siguiente:
bacteria016bacteria017bacteria018bacteria019
 
3.- TRANSDUCCIÓN: En este caso la transferencia de ADN de una bacteria a otra se realiza a través de un virus bacteriófago, que se comporta como un vector intermediario entre las dos bacterias.
También podemos ver el proceso en esquema:
bacteria020a, el virus se acopla a la bacteria
b., el virus rompe la pared bacteriana
c, el virus inyecta su ADN
 

Clasificación de las bacterias


La identificación de las bacterias es tanto más precisa cuanto mayor es el número de criterios utilizados. Esta identificación se realiza sobre la base de modelos, agrupados en familias y especies en la clasificación bacteriológica.
Las bacterias se reúnen en once órdenes:
- Las eubacteriales, esféricas o bacilares, que comprenden casi todas las bacterias patógenas y las formas fotótrofas.
- Las pseudomonadales, orden dividido en diez familias entre las que cabe citar las Pseudomonae y las Spirillacae.
- Las espiroquetales (treponemas, leptospiras).
- Las actinomicetales (micobacterias, actinomicetes).
- Las rickettsiales.
- Las micoplasmales.
- Las clamidobacteriales.
- Las hifomicrobiales.
- Las beggiatoales.
- Las cariofanales.
- Las mixobacteriales.

Relaciones entre la bacteria y su huésped


bacteria01
Ciertas bacterias viven independientes de otros seres vivos. Otras son parásitas. Pueden vivir en simbiosis con su huésped ayudándose mutuamente o como comensales (sin beneficio). Pueden ser patógenas, es decir, vivir de su huésped.
La virulencia es la aptitud de un microorganismo para multiplicarse en los tejidos de su huésped (creando en ellos alteraciones). Esta virulencia puede estar atenuada (base del principio de la vacunación) o exaltada (paso de un sujeto a otro). La virulencia puede ser fijada por liofilización. Parece ser función del huésped (terreno) y del entorno (condiciones climáticas). La puerta de entrada de la infección tiene igualmente un papel considerable en la virulencia del germen.
El poder patógeno es la capacidad de un germen de implantarse en un huésped y de crear trastornos en él.
Dicho poder patógeno está ligado a dos causas:
- La producción de lesiones en los tejidos mediante constituyentes de la bacteria, como pueden ser enzimas que ella excreta y que atacan tejidos vecinos, o productos tóxicos provenientes del metabolismo bacteriano.
- La producción de toxinas. Se puede tratar de toxinas proteicas (exotoxinas excretadas por la bacteria, transportadas a través de la sangre y que actúan a distancia sobre órganos sensibles) o de toxinas glucoproteicas (endotoxinas), estas últimas actuando únicamente en el momento de la destrucción de la bacteria y pudiendo ser responsables de choques infecciosos en el curso de septicemias provocadas por gérmenes gramnegativos en el momento en que la toxina es brutalmente liberada.
A estas agresiones microbianas, el organismo opone reacciones defensivas ligadas a procesos de inmunidad, mientras que el conflicto huésped-bacteria se traduce por manifestaciones clínicas y biológicas de la enfermedad infecciosa.



ZOOLOGIA

ZOOLOGIA

Si tuviéramos que establecer el origen etimológico del término zoología, tendríamos que determinar que procede del griego y concretamente de la suma de dos vocablos de dicha lengua. Así, es el resultado de la suma de zoon, que puede traducirse como “animal vivo”, y logos, que es equivalente a “estudio de”.


Teniendo en cuenta todo esto, también tenemos que subrayar que el término como tal fue acuñado en el siglo XVII. Más exactamente fue el naturalista Johann Sperling quien lo estableció en una de sus obras más conocidas, y que no sería publicada hasta después de su muerte: “Zoologia Physica”.
La zoología es la ciencia dedicada al estudio de los animales. Sus expertos, denominados zoólogos, se encargan de la taxonomía biológica de todas las especies de animales (tantos existentes como extintas).
Aristóteles (384 a.C. – 322 a.C.) es considerado como el primer zoólogo de la historia al crear la taxonomía. Charles Darwin (1809-1882) también hizo aportes muy importantes a la zoología con su teoría de la evolución de las especies.

No obstante, a lo largo de la historia han existido otras figuras igualmente importantes que han dejado sus huellas profundas en el campo de la zoología. Entre aquellos podríamos destacar, por ejemplo, al naturalista de origen francés Georges Cuvier (1769 – 1832). Y es que él fue el primero de los profesionales de su sector que llevó a cabo una clasificación de todo lo que era el reino animal.
Una clasificación aquella que se dividía en cuatro grandes grupos animales: los moluscos, los radiados, los vertebrados y los articulados. La clave que utilizó para establecer esta diferenciación fue la posición que tenían determinados órganos vitales en sus cuerpos como, por ejemplo, el corazón.
Cabe destacar que existen diversas especialidades vinculadas a la zoología. La zoogeografía se encarga de estudiar las relaciones entre los animales, su medio y la distribución geográfica. Hay zoólogos que se desempeñan como museólogos y que contribuyen a la conservación y descripción de las colecciones zoológicas.
La paleozoología, por otra parte, es la división de la paleontología que estudia los fósiles animales. Quienes previenen, diagnostican y curan las enfermedades de los animales, en cambio, son los veterinarios.

El conjunto de las técnicas que buscan el aprovechamiento de los animales en beneficio del hombre se conoce como zootecnia. Estos especialistas estudian la reproducción de los animales y la producción de sus derivados (como la leche o los huevos) teniendo en cuenta el bienestar animal y la posibilidad de optimizar el rendimiento de las explotaciones comerciales.
Los zoológicos, por último, son instalaciones donde los animales son confinados y expuestos al público con motivos educativos y de ocio. Estas instituciones también pueden dedicarse a la curación de animales enfermos y a la conservación de especies en peligro de extinción. Algunas organizaciones, sin embargo, cuestionan a los zoológicos por motivos éticos, ya que consideran que no debería encerrarse a animales que podrían vivir libremente en su hábitat natural.
Entre los zoológicos más importantes del mundo tendríamos que destacar, por ejemplo, el de Berlín, que tiene una de las mayores colecciones de animales exóticos. No obstante, también poseen fama a nivel internacional el de San Diego o el de Singapur.

VIRUELA

VIRUELA

La viruela era causada por el virus variola que surgió en las poblaciones humanas en torno al año 10.000 a.C. Durante varios siglos, sucesivas epidemias devastaron a la población. Era una enfermedad tan letal que en algunas culturas antiguas estaba prohibido dar nombre a los niños hasta que contrajesen la enfermedad y sobreviviesen a ella. Su tasa de mortalidad llegó a ser hasta de un 30% de los pacientes infectados.
En la India se creía que la viruela se debía a la bendición de la diosa de la viruela Ahitará (la Fría), y cuando alguna persona se enfermaba acudían a adorarla (con lo que la epidemia se expandía con más velocidad). Aún hoy, a los bebés en la India se les llama genéricamente kumará ('fácilmuere', siendo ku, 'fácil', y mará, 'muere').



La viruela fue una enfermedad devastadora en la Europa del siglo XVIII, que se extendía en forma de epidemia matando y desfigurando a millones de personas. Es probable que el siglo XVIII fuera una época especialmente terrible debido a la presencia de la viruela en Europa, ya que la tasa de población creció de manera desmesurada haciendo más fácil la propagación de la enfermedad.
Después de afectar durante milenios al viejo mundo, durante la Conquista de América fue esparcida entre los indígenas, causando un colapso demográfico en las poblaciones nativas y colaborando en la guerra con los conquistadores. En 1520, apareció entre los aztecas durante el sitio de Tenochtitlán, provocando además la muerte del líder azteca Cuitláhuac. Entre los incas acabó con el monarca Huayna Capac y provocó la guerra civil previa a la aparición hispana. En Chile, detuvo el avance de los mapuches tras la muerte de Valdivia. En el Viejo Mundo, y concretamente en España, provocó la muerte del rey Luis I de España.
Durante miles de años han ocurrido ocasionalmente epidemias de viruela, sin embargo, después de un exitoso programa de vacunación mundial promovido por la Unión Soviética se logró erradicar la enfermedad. En los Estados Unidos, el último caso de viruela se registró en 1949, mientras que el último caso ocurrido en forma natural en el mundo fue en Somalía en 1977. Una vez que la enfermedad se erradicó en todo el mundo, se suspendió la vacunación habitual de toda la población porque ya no había necesidad de prevenirla. Excepto por las reservas en dos laboratorios, el virus variola está eliminado. Dichas muestras se mantienen en estado criogénico en el Instituto VECTOR de Novosibirsk (Rusia) y en el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta (Estados Unidos). Grupos de biólogos han insistido en eliminar ese par de muestras para prevenir que, por un accidente no deseado, alguna de ellas salga del estado de congelación en que se encuentran. Esto no se ha llevado a cabo debido a que el virus como tal nunca fue entendido por completo y se sabía muy poco sobre la forma en que mutaba; aunque se logró dar con la vacuna, su elaboración se hizo de manera empírica, sin conocer con detalle la estructura del virus o su forma de infección; por esta razón, se decidió conservar estas dos únicas muestras.

En China se practicaba la inoculación como medio de prevención de la viruela desde al menos el siglo X d.C. Un monje taoísta de Emeishan (provincia de Sichuán) llevó el método a la capital del imperio a petición del primer ministro Wang Dan.
Siglos más tarde, la británica Lady Montagu (1689-1762) en un viaje a Turquía observó cómo las circasianas que se pinchaban con agujas impregnadas en pus de viruela de las vacas no contraían nunca la enfermedad. Entonces inoculó a sus hijos y, a su regreso a Inglaterra, repitió y divulgó los procedimientos entre otras personas, siendo éste uno de los mayores aportes a la introducción de la inoculación en Occidente.

El éxito obtenido no fue suficiente para evitarle la oposición de la Iglesia y de la clase médica que siguió desconfiando del método, hasta que el científico Edward Jenner (1749-1823), casi noventa años más tarde, desarrollara finalmente la vacuna.
No obstante, la utilización de inoculaciones con pus de viruela también registra antecedentes históricos en Sudamérica. El fraile jandeliano chileno, Pedro Manuel Chaparro, religioso que posteriormente iniciaría sus estudios de medicina, en 1765 inició inoculaciones sistemáticas con pus de pústulas de los variolosos para prevenir la viruela. Esta acción fue tan acertada que de cinco mil personas inoculadas (vale decir el equivalente a una ciudad completa del siglo XVIII), ninguna falleció.
No se conoce el método utilizado por Chaparro, pero hay algunos datos en el libro "Inoculación de las Viruelas", publicado en Lima en 1778 por Fray Domingo de Soria, jandeliano, que había trabajado con Chaparro en Valdivia en 1766. Lorenzo Quiñones, en 1797, describe el método usado en el Perú y que debe haber sido muy similar al utilizado por Chaparro:
"Mediante la ancha punta de una aguja o lanceta humedecida en el pus variólico se inserta ésta entre epidermis y dermis", "También la aguja puede arrastrar un hilo de seda empapado en el pus entre dermis y epidermis."
Se describe que, entre el 3º y 4º día de la inoculación, aparece una inflamación, con vesículas y pústulas, seguidas de malestar general, alza térmica y aparición de una viruela atenuada en todo el cuerpo, de evolución sorprendentemente benigna y, de modo excepcional, grave y mortal. El proceso terminaba en quince a dieciséis días y dejaba inmunidad frente a la viruela.
En 1796 Edward Jenner inició lo que posteriormente daría lugar a la vacuna: un ensayo con muestras de pústula de la mano de una granjera infectada por el virus de la viruela bovina, y lo inoculó a un niño de 8 años. Tras un período de 7 días el muchacho presentó malestar. Pocos días después, Jenner volvió a realizar varios pinchazos superficiales de la temida viruela, que el muchacho no llegó a desarrollar.
En 1798 Jenner publicó su trabajo ("An Inquiry into the Causes and Effects of the Variolae Vaccinae, a Disease Known by the Name of Cow Pox" ), donde acuñó el término latino variolae vaccine (viruela de la vaca), de esta manera Jenner abrió las puertas a la vacunación. En este sentido, Jenner es considerado una figura de enorme relevancia en la Historia de la Medicina, si bien cabe decir que sus métodos de experimentación serían inaceptables hoy en día por contravenir los principios de la ética médica.
Francisco Javier Balmis (1753-1819), fue pionero en el estudio de las aplicaciones de la vacuna, en particular de la viruela, dirigiendo la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, que es reconocida como un hito en la historia de la medicina, aplicando vacunas a lo largo del entonces Imperio Español.